lunes, 21 de abril de 2008

Emilia, los domingos

lunes, 21 de abril de 2008 0

    Se llama Emilia, me dice Georgina. Doña Emilia. Vive en una casa enorme y húmeda; no es tan grande en realidad, pero la mujer la ve amplificada por las ausencias. ¿Es viuda?, le pregunto. Sí, me responde: si hubiera marido, habría el aroma de las colillas de cigarrillos, pero ahora sólo se huelen las frituras y la soledad.

    Yo la espío desde la ventana que da al patio de la casa vecina –me confiesa. Es siesta de domingo; el patio está vacío, como la casa, como la tarde, como ahora también los ojos que la miran; hay un cable viejo y reseco que cruza de lado a lado el patio, es el que usa Emilia para poner a secar la ropa. Está cocinando.

    ¿Para quién cocina?

    Cocina tortas fritas para los nietos; ella cree que hoy sí la vendrán a visitar. Desde aquí veo su sombra reflejada en la cocina; está parada delante de una ventana directa al día, pero a ella no la veo, no es necesario; yo sé que viste la misma bata abotonada de siempre, las chinelas grises, los soquetes marrones; y sé también que mira con ojos grises y secos la pila de platos acumulada en la bacha; no se decide a lavarlos, no tiene ganas; pero apenas termine de cocinar calienta el agua y los friega; a ella no le gusta recibir a los nietos con la casa sucia; a esta altura del día ya debe de haber desinfectado el baño también.

    Cuánta actividad – comento yo.

    No tanto por ser que se levanta a las seis; el resto del día se lo pasa mirando fotos viejas; fotos amarillas, de rostros serios, cabellos engominados, trajes domingueros... Hoy es domingo, pero Emilia viste la misma bata de todos los días.

    Ya me lo habías dicho– le recuerdo.    Georgina parece no escucharme; sólo ve a Emilia y me la cuenta.

    En la pieza hay un ropero oscuro al que se le traba la puerta por la humedad; en la luna hay un espejo salpicado de viruela; nunca se mira en el espejo; abre la puerta del ropero con los ojos distraídos, o más bien atentos a no encontrarse, a no mirar los ojos que la miran. Alguna vez pensó sacarlo, pero no se animó, o no tuvo fuerzas para despegarlo, no sé; el espejo sigue en su lugar y ella sólo se encarga de evitarlo; yo creo que lo deja para obligarse a salir de la pieza.

    Se abre un silencio que quiebra el aire.

    Quiero preguntarle, pero de alguna manera sé que está oyendo además de ver; la oye con el estómago; siente una cosquilla que es como un grito ahogado.

    Está triste, pero no llora – me dice al fin.

    La voz de Georgina es neutra, casi mecánica; sin embargo la imagino de frases que le ocultan una lágrima seca renuente a los ojos pero que marca su huella de sal hasta la boca.

    –Se llama Emilia –me dice–. Le gusta el tango. En realidad no sé si a ella le gustan los tangos, o los pone porque le gustaban al marido.

    –Me parece que le deben de gustar, también.

    –Sí, seguro que sí. Pero sólo los domingos, los demás días no pone música.

    –Y qué hace los demás días.

    –Nada.

    – ¿Nada de nada?

    Hace una pausa y por fin me responde:

    –Es que Emilia sólo existe los domingos.    

jueves, 10 de abril de 2008

Sofía nunca estaba sola versión mp3!!

jueves, 10 de abril de 2008 0
Hace algunos días me avisaron de una radio de Barcelona que el 30 de marzo pasado, creo, o 31, iban a leer al aire un cuento mío (Sofía nunca estaba sola). Leí el mail en el laburo y después me olvidé. Recién, mientras escuchaba la emisión de un informe radial que preparamos con dos compañeras y amigas para el postítulo que curso (lo pasaron en LT3 de Rosario), me acordé y entré a la página.. todavía no lo escucho, recién estoy bajando el archivo, pero para el que guste, puede entrar a Breus y buscar mi nombre (Guillermo Paniaga) en la sección "autores", o bien el programa Nº70 en la sección "programas emitidos"... los archivos están en formato mp3; en la página te indican como descargarlos. Besos.

PD: Lo descargué, lo escuché, me gustó. Acá les dejo un fragmento del programa (apertura y el cuento)





POR FAVOR, VEAN EL POST ANTERIOR!!

martes, 1 de abril de 2008

Finalistas concurso yoescribo.com

martes, 1 de abril de 2008 0

Hola!! Como ya muchos de ustedes saben, mi novela Cosquillas en el culo de San Minuto de las Horas Simples es finalista del concurso literario que organiza el portal yoescribo.com

Acabo de encontrar el anuncio con las otras nueve obras que llegaron a la instancia final (linkeada en la frase anterior) y acá dejo las 10, incluso la mía, para quien desee leerlas. Van en el orden en que fueron anunciadas:

*Tú no eres nadie

*La clave

*La danza oscura

*Cinco menos cuarto en la Vía Láctea

*El tiempo no perdona

*El camino de Santiago

*El susurro de los árboles

*Cosquillas en el culo de San Minuto de las Horas Simples

*Desplazamiento hacia el rojo

*Al final de mi días. Memorias de un nazi